MONSANTO CONTRA LOS AGRICULTORES
En la última década, la empresa química Monsanto se ha transformado en una compañía de biotecnología que proporciona a los agricultores muchos de sus insumos, desde plaguicidas a semillas. Pero estas semillas, que los agricultores deben comprar cada año, han sido manipuladas genéticamente para sobrevivir a dosis de herbicidas químicos producidos por la misma empresa.
Hoy sólo hay un elemento que impide que empresas como Monsanto consigan imponer su estrategia comercial de controlar los suministros agrícolas: los agricultores que obtienen, mejoran y plantan sus propias semillas.
World Watch entrevistó a uno de estos agricultores, el canadiense Percy Schmeiser, cultivador de colza que el pasado año perdió un pleito entablado por Monsanto por haber infringido supuestamente las leyes de patentes porque en algunas de sus parcelas habían brotado plantas de colza transgénica.
World Watch (WW): ¿Por qué los tribunales canadienses lo encontraron
culpable de hurto de la colza transgénica de Monsanto si usted no plantó
ninguna de sus semillas?
Percy Schmeiser: Mi supuesto delito fue infringir su patente, la patente de
Monsanto de la colza transgénica resistente al herbicida glifosato, porque
había algunas plantas transgénicas en mi parcela. El tribunal
falló que no importaba cómo [la colza transgénica de Monsanto]
llegó allí, ya sea por polinización cruzada, arrastrada
por el viento, caída de los camiones que transportan las semillas, a
través del agua de lluvia, o transportada por los pájaros y abejas.
El hecho es que allí había algunas plantas y eso significa que
soy culpable.
WW: ¿En que se diferencia eso de si, por ejemplo, yo tiro mis cosas
en el patio de mi vecino y entonces es arrestado por robo?
Schmeiser: Es exactamente la misma cosa. La gente dice aquí que si no
te gusta tu vecino, todo lo que tienes que hacer es tomar un puñado de
semillas de colza transgénica de Monsanto y lanzarlo a parcela, y luego
llamar a Monsanto un mes o seis semanas después y decirles "oiga,
mi vecino está cultivando colza transgénica". Básicamente
lo que el juez dictó es que el contaminador no paga, es la persona que
sufre la contaminación la que paga. Es como lo que pasó en Alaska
cuando el buque Valdez derramó todo ese petróleo. Excepto que
según esta sentencia habría que pagar a Exxon por la limpieza.
Lo que el juez sentenció tiene grandes implicaciones. Él declaró
que si yo tengo una planta de colza convencional y ésta es contaminada
por polinización cruzada por la colza transgénica de Monsanto,
mi planta pasa a ser su propiedad. Así que usted ve el enorme alcance
de esta sentencia. Monsanto contaminó las semillas que desarrollé
durante 53 años, y arruinaron mi esfuerzo. Ya no las puedo volver a usar
más. El juez también decidió que todos los ingresos de
mi cosecha de 1998 vayan a Monsanto, incluso de dos parcelas en donde los análisis
demostraron que no había la colza transgénica y otra que no fue
analizada. Él juzgó que incluso los ingresos de esas parcelas
irían a Monsanto porque había alguna probabilidad de que hubiera
alguna semilla transgénica de la compañía porque yo "guardaba
las semillas"-estaba plantando mis propias semillas procedentes de la cosecha
de la estación anterior.
WW: ¿Cómo descubrió Monsanto las semillas de colza transgénica
en su propiedad?
Schmeiser: Básicamente, uno de mis vecinos (no puedo dar su nombre),
un granjero que había trabajado para Monsanto como su representante de
ventas durante dos años, usó la línea caliente de Monsanto
para informar que había colza transgénica en mis tierras. Previamente
él había plantado colza transgénica el año anterior
en algunas de las tierras que cultivo. Esa fue la tierra que él denunció.
La evidencia muestra que él cultivó la colza transgénica
antes de haber sido autorizada en 1996 porque trabajaba para Monsanto.
WW: ¿Cómo cree que la colza transgénica de Monsanto llegó
a sus tierras?
Schmeiser: Podría haber algunas semillas transgénicas del antiguo
agricultor. Pero como soy mejorador de semillas y cultivo colza desde hace mucho
tiempo, creo que se debe al movimiento directo, y que las semillas hayan sido
transportadas por el viento o hayan caído de los camiones de los agricultores.
La carretera principal que conduce a la planta de tratamiento de la colza atraviesa
mis tierras en un tramo de tres kilómetros. Un agricultor testificó
que él perdió una gran cantidad de colza transgénica, suficiente
como para sembrar 2.000 acres. Supongo que el juez quizás no entendió
totalmente la situación: la colza se poliniza de forma abierta, y puede
extenderse bastante fácilmente, a diferencia del maíz o la soja.
La colza requiere el corte, como el heno, y debe ponerse en filas a secar. La
colza seca puede ser arrastrada por el viento a grandes distancias, o cuando
nieva en invierno. No es raro que las semillas se desplacen 10 ó 15 kilómetros.
WW: ¿Cuánto le ha costado este caso? ¿piensa usted apelar?
Schmeiser: Sí, he apelado. Y muy probablemente no se verá hasta
la primavera. Hasta ahora me ha costado alrededor de 200.000 dólares
canadienses (125.000 dólares de EE UU). Básicamente, mi esposa
y yo, que tenemos ambos 70 años de edad, hemos financiado la defensa
con nuestros fondos de pensiones porque pensamos que es muy importante que los
agricultores puedan usar sus propias semillas. Es probable que el coste de la
apelación ascienda a 80.000 dólares canadienses (50.000 dólares
de EE UU). Ahora que he apelado, Monsanto contraataca reclamando un millón
de dólares canadienses (625.000 dólares de EE UU) en lugar de
sólo mis ingresos por violar supuestamente su patente y para cubrir los
costes judiciales.
WW: ¿Hay alguna probabilidad de que los agricultores puedan ganar?
Schmeiser: A fin de cuentas, ¿cuál es el propósito de todo
esto? El fin es el absoluto control del suministro de semillas. Los agricultores
ahora empiezan a darse cuenta de cómo estas multinacionales están
intentando controlar el suministro de semillas usando las leyes de patentes.
Usted puede tener todos los derechos de los agricultores del mundo, la propiedad
de la tierra o lo que ellos llaman "los privilegios de los agricultores",
donde el agricultor siempre tiene el derecho de cultivar a partir de semillas
que ha producido en los años anteriores. Pero ahora, los tribunales han
sentenciado que ya no se puede hacer eso, porque hay una posibilidad de que
se infrinjan las patentes de Monsanto, porque las semillas podrían tener
rasgos transgénicos debido a la polinización cruzada y todos los
otros factores que antes mencioné. Eso suprime los derechos de los agricultores,
su libertad de opción para poder plantar y cultivar lo que quieren para
su región. Y esto no sólo tiene implicaciones serias aquí
en el norte de Estados Unidos, sino para todo el mundo. Las personas no podrán
guardar sus semillas sólo porque pueden estar contaminadas con transgénicos.
Y al año siguiente, Monsanto puede decir: "Oh, usted no puede cultivar
eso," ya sean frutas, árboles o verduras, porque usted está
violando su patente. Así que es un control completo del suministro de
alimentos a través de las semillas. Y la venta de semillas es un negocio
de miles de millones de dólares en todo el mundo. ¿Por qué
Monsanto ha gastado en los últimos años más de 8.000 millones
de dólares de EE UU en la adquisición de empresas de semillas
por todo el mundo? Era una empresa química, y ya es la segunda compañía
de semillas más grande del mundo. Eso nos dice exactamente cuales son
sus intenciones. Cuando controlen las semillas, les dirán a los agricultores
que tienen que pagar 15 dólares por acre cada año a cargo de la
biotecnología, y tendrán que comprar tanto las semillas como los
plaguicidas de Monsanto. Esto es importante porque los derechos de Monsanto
sobre las patentes de sus productos químicos han caducado en Estados
Unidos y Canadá, por lo que tienen que encontrar una nueva manera de
poder vender el herbicida Roundup Ready (glifosato) a los agricultores. Pueden
lograrlo controlando el suministro de semillas. Si usted no compra su herbicida,
usted no consigue sus semillas.
WW: Usted dijo que perdió la variedad de colza que había obtenido
tras 53 años; ¿cómo afectarán las prácticas
de Monsanto y empresas similares al suministro de otras semillas indígenas?
Schmeiser: Tenemos dos enfermedades importantes que afectan a la colza, y yo
he desarrollado una variedad resistente a ambas enfermedades. Ahora Monsanto
les dirá a los agricultores: ustedes sólo pueden cultivar colza
cada cuatro años, o sufrirán los efectos de las enfermedades.
Yo pude cultivar la colza 10 años seguidos en la misma parcela sin sufrir
los efectos de las enfermedades, y lo perdí todo a causa de la contaminación
de la variedad transgénica. Hay que recordar que todas las semillas y
plantas que se han desarrollado en América del Norte, en Estados Unidos
y Canadá-maíz, soja, colza, trigo o cebada- las han desarrollado
los agricultores. Ellos son los que obtienen mejores variedades, porque adaptan
las plantas a la región en la que viven. Si yo desarrollo variedades
de colza o trigo en mi área, éstas no servirían a 80 ó
150 kilómetros de aquí debido a las condiciones climáticas
y a los suelos. Monsanto entró muy recientemente en el negocio de las
semillas y sólo obtuvo la primera aprobación en 1996. No necesitamos
que Monsanto nos enseñe cómo cultivar la colza. Ellos quieren
enseñarnos qué hacer sólo para controlarnos y poder vendernos
más productos químicos. Ahora mismo sería muy difícil
encontrar un campo de colza en el oeste de Canadá que no esté
contaminado con la colza Roundup Ready (glifosato). No importa si usted nunca
la cultivó y que sólo plante trigo o cebada, sus tierras estarán
contaminadas con colza transgénica. Algunas semillas de colza pueden
permanecer inactivas sin problemas en la tierra durante cinco y hasta diez años.
Y de una diminuta semilla transgénica crece una planta que producirá
más de 10.000 semillas en un año. Una pequeña semilla arrastrada
por el viento puede contaminar un campo en dos años. No nos libraremos
en la vida de la colza transgénica en Canadá.
WW: Por tanto, si no se logra recurrir la sentencia, eso significa que Monsanto
puede perseguir a cualquier agricultor en Canadá.
Schmeiser: O en el mundo. Y por eso persiguen a los agricultores en Dakota del
Norte, en este caso por la soja, y los procesan por las mismas razones. Las
empresas de semillas transgénicas han dicho, "A ningún agricultor
se le debe permitir usar en la vida sus propias semillas." Esa es la base
de este pleito. Está en juicio la libertad de los agricultores. La libertad
para poder usar nuestras propias semillas. Porque si perdemos esa libertad y
no luchamos por ella, habremos perdido el control sobre la totalidad de las
labores agrícolas, convirtiéndonos simplemente en siervos de la
tierra. Yo tengo 70 años de edad. Estaría mejor pescando con mis
nietos en lugar de luchar contra una empresa multinacional. Sé contra
quién estoy, y sé que ellos tienen inmensos recursos, y por eso
espero poder continuar recibiendo la ayuda de las personas, porque, como me
han dicho, éste no es sólo el caso de Percy Schmeiser. Es el juicio
de todos los agricultores del mundo, y se decide si podrán mantener sus
derechos y la libertad de poder usar sus propias semillas.
Entrevista dirigida por Brian Halweil, Danielle Nierenberg y Curtis Runyan.
Traducción de José Santamarta
Para más información sobre los transgénicos y los derechos de los agricultores, visitar la web: <www.percyschmeiser.com> o escribir al Fondo de Defensa de Percy Schmeiser, Box 400, Bruno, Saskatchewan, Canadá, SOK OSO.
Ver el libro Transgénicos. Ingeniería genética, alimentos y nuestro medio ambiente de Luke Anderson, Gaia Proyecto 2050, Madrid, 2001.
Páginas 20, 21 y 22 de la edición española de la revista WORLD WATCH Nº15
http://www.nodo50.org/worldwatch/home.htm
http://www.nodo50.org/worldwatch/ww/htm/02-15.html http://www.nodo50.org/worldwatch/ww/suscrip.htm
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