Livre Comercio y Protección Ambiental

Por Octavio Enrique Carrasquilla Salas

Mucho ha transcurrido desde el año 2000, cuando se celebro en Seattle la ronda entre el GATT (General Agreement on Tariffs and Trade) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), que fracasó en su intento por incorporar el tema ambiental en la agenda comercial. En la IV Reunión de Ministros de Comercio realizada en noviembre del año pasado en Doha (Qatar), se acordó realizar negociaciones sobre la relación entre las normas vigentes de la OMC y las obligaciones comerciales establecidas en acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente. Existen, cerca de 200 acuerdos multilaterales sobre medio ambiente en vigor, de los cuales solo 20 contienen disposiciones comerciales, estos deben ser examinados por el Comité de Comercio y Desarrollo (CCD) de la OMC. Por ejemplo, el Protocolo de Montreal sobre la protección de la capa de ozono impone restricciones a la producción, el consumo y la exportación de aerosoles que contienen clorofluorocarbono (CFC). El Convenio de Basilea, que controla el comercio y el transporte de residuos peligrosos a través de las fronteras internacionales, y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, son algunos convenios, que contienen disposiciones referentes al comercio. Se acordó en Dohe, aclarar la relación entre las medidas comerciales adoptadas en virtud de acuerdos sobre medio ambiente y normas de la OMC. Actualmente, ninguna medida adoptada en virtud de un acuerdo sobre el ambiente que afecte al comercio ha sido rebatida en el marco del sistema del GATT/OMC.

En la citada reunión, se convino el intercambio periódico de informaciones sobre medio ambiente entre secretarías de acuerdos multilaterales y la OMC. Tal como, negociaciones sobre las reducciones o eliminación de los obstáculos arancelarios y no arancelarios a los bienes y servicios ecológicos. Por ejemplo de bienes y servicios ecológicos, como los convertidores catalíticos, los filtros de aire o los servicios de consultoría sobre gestión de aguas residuales. La liberalización de las restricciones para las personas físicas en el sector de servicios ecológicos, no propicia automáticamente un aumento de la competitividad, ni un mayor avance de los países en desarrollo, que no pueden ofrecer una apertura del 100%, a los proveedores de servicios extranjeros, pues ello llevaría a la ruina a los proveedores de servicios locales. Existe la necesidad, que las naciones en desarrollo fortalezcan, sus capacidades para confrontar la competencia de las empresas transnacionales, del sector de servicios, esa es la posición compartida por la World Widlife Fundation International (WWF) y el Centro para el Derecho Internacional del Medio Ambiente (CIEL), que referente al tema, consideran que los países en desarrollo, deben poder defender sus propios intereses y prioridades. Señalan dichas ONG's además en un documento común, que es importante que no se presione a los miembros de la OMC, para que acepten aperturas de sus mercados en determinados sectores, sin haber evaluado previamente las eventuales implicaciones económicas, sociales y principalmente medioambientales, proponiendo incluso, extender las negociaciones sobre el tema servicios más allá del 2005.


En Doha se estipuló, que el Consejo de Comercio y Medio Ambiente (CCMA) de la OMC, dispensase una especial atención a: -Efecto de las medidas ambientales en el acceso a los mercados, especialmente para los países en desarrollo. Ya que las disposiciones, pueden constituir una pesada carga para los exportadores, por ejemplo, cuando éstos deseen vender sus productos en un país que requiere embalajes reciclables. No se trata de eliminar las disposiciones ambientales, sino de lograr un equilibrio adecuado entre los objetivos comerciales y ambientales; -Ganancia en los tres frentes: cuando la eliminación o la reducción de las restricciones y las distorsiones de los intercambios comerciales beneficia tanto al comercio, al medio ambiente como al desarrollo. Éste es el caso de la eliminación de los elevados derechos de aduana, el aumento progresivo de aranceles, las restricciones a la exportación, las subvenciones y los obstáculos no arancelarios. Podrían beneficiar el sector agropecuario, la pesca, la silvicultura, los metales no ferrosos, los textiles, el vestido, el cuero y los servicios ambientales; -Propiedad intelectual: se reconoce que el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), desempeñan un quehacer esencial respecto a la ayuda a los países, a fin de acceder a tecnología y productos ecológicamente aceptables y a la transferencia de tecnología de este tipo. Los ministros, solicitaron además al Consejo de los ADPIC, precisar la relación entre los ADPIC y el Convenio sobre la Diversidad Biológica., recomendando asimismo al Consejo de Comercio y Medio Ambiente que examine las disposiciones convenientes a los ADPIC; -Prescripciones en materia de etiquetado medioambiental: el mismo consejo, deberá examinar las repercusiones del etiquetado ecológico sobre el comercio. El Comité de Obstáculos Técnicos al Comercio (COTC) confrontará, estos temas (acceso a los mercados, ganancia en los tres frentes, propiedad intelectual y etiquetado ecológico) con el Consejo de Comercio y Medio Ambiente identificando las normas de la OMC que deben ser esclarecidas.
Los ministros de comercio reunidos en Qatar han reconocido, la importancia de implementar programas de asistencia técnica y la creación de capacidad en el ámbito de comercio y medio ambiente para los países en desarrollo. Para de esta forma, estimular a los miembros a compartir sus conocimientos prácticos y experiencias en los exámenes medioambientales. Algunas ONG's ambientalistas internacionales, han expresado su creciente aprensión, por el cambio dado en el mandato del Consejo, que de "analizar la necesidad de cambiar las normas de la OMC para adaptar a las medidas comerciales de los acuerdos ambientales multilaterales", ha pasado a "estudiar cómo podrían aplicarse normas más restrictivas a dichos acuerdos". Es claro que de Seattle a Doha la perspectiva ambiental dentro de la agenda comercial de la OMC, ha mudado para bien, aunque de lo acordado a la concreción de las metas hallan muchos obstáculos que vencer, ojalá que en la V Reunión de Ministros de Comercio, que se realizará el año entrante en México, se hallan superado los objetivos y expectativas planteados en Doha. Para provocar que el tema protección ambiental no resulte un obstáculo insuperable en los procesos de negociación de libre comercio y se logre una mejor cabida y un mejor abordaje del tema.

 
Mais Artigos     Associe-se
 

Rodapé